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Texto:
Asier R.
Como siempre al acercarte a un buen disco y a una banda
prácticamente desconocida por estas tierras, hay mucho que decir. De
la banda y del disco.
Lo primero que se te viene a la cabeza es la lectura del
título, algo que parece bastante obvio como es “Perro de Tres
Cabezas” en un grupo de tres componentes, adquiere gran significado.
Tras la marcha de su anterior batería, siempre queda en un grupo la
incógnita de cómo resultará el nuevo componente. Y pasó la prueba
sobrado en su anterior disco Moanin’ (ya
comentado en esta
casa). Pero lo que no se espera uno es que en su segunda andanza con
el grupo, resulte tal vez lo más espectacular del disco. Eso y su
compenetración total.
Siempre he pensado que Mother Superior, aparte de ser un
grupo de estos que vive por la música hasta el final, tiene un
talento sorprendente. Tan sorprendente que hace que saquen discos a
uno por año últimamente, cual si de Woody Allen musicales se
tratasen. Y sorprenden porque al contrario que otros músicos,
excesivamente prolíficos (excesivo por la bajada en el nivel que
suponen en casos de los que nada voy a comentar), ellos mantienen un
nivel por una serie de aspectos que dice mucho de ellos.
En primer lugar, las composiciones siguen resultando tan
naturales y tan frescas que es el resultado de que, en mi caso, me
sorprenda pensando cuando oigo cada nuevo disco si “¿son la misma
banda o los han cambiado?”. Por supuesto, estoy exagerando, más que
nada porque tanto en guitarra como voces, incluso en bajo, son muy
reconocibles. Personalidad acusada que se llama, pero aún así, con
cada nuevo disco consiguen un nuevo grado de extrañamiento, lo que
da lugar a esa frescura de la que hablábamos.
Por otro lado, ya sea a propósito o no, creo que los
cambios constantes de productores de genio y personalidad (Henry
Rollins, Wayne Kramer, Daniel Lanois) tan diferentes, están
provocando también que, independientemente de su inquietud como
músicos, su música gane en matices. Y es curioso que aún así, ellos
nunca se desentiendan de la producción, siempre están ahí
Y como siempre nos gusta comentar alguna canción, voy a
ilustrar algunos de mis pensamientos con las canciones de este
Three Headed Dog. Al contrario de lo comentado por ellos, no
creo que este sea su disco más ecléctico. Tan solo hay que escuchar
sus excelentísimos Sin y 13 Violets para ver lo
variados que estos son.
Pero es cierto: desde el rock’n’roll salvaje de “Panic
Atack”, hasta la soulera “Today is that Day”, desde el
country-folk “Let it Go” hasta la muy heavy “Left for Dead”.
Desde la setentera “False Alarm” hasta “Standing Still” que
recuerda mucho en su primera parte a Soungarden (¡?), como digo, del
paso de unas a otras, hay mucha historia musical, muchas
composiciones inspiradísimas y lo que siempre he dicho, la enorme
pasión que supura en cada nota este grupo.
En un disco de 18 canciones pero de una duración bastante
contenida hay muchísimas buenas canciones para comentarlas todas,
además lo mejor es oírlas. De modo que no me demoro más, voy a
seguir oyendo esta apuesta segura en la que se ha convertido MOTHER
SUPERIOR.
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