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Texto:
Juan Luís Machuca
Han pasado
tres años desde el lanzamiento de su anterior disco, Absolution.
Tres años en los que la formación de Teignmouth (Inglaterra) ha
estado sumergida en una interminable gira de conciertos por las más
importantes ciudades.
La tarde del
16 de Julio de 2004 significó mi mejor experiencia musical hasta la
fecha. Tuve la oportunidad de verles tocar en los Conciertos del
Milenio, sumergidos en las celebraciones del Xacobeo 04, en el
impresionante Monte do Gozo 8 (Santiago de Compostela). El cartel de
aquel concierto era bueno: Starsailor, Lou Reed y Muse iban a
acompañar a los The Cure en una tarde-noche para enmarcar. Solo Reed
no estuvo a la altura de las expectativas. Starsailor lo hizo muy
bien como grupo novel por aquel entonces, abriendo el espectáculo.
La tarde era calurosa y los tonos rojizos del atardecer empezaban a
filtrarse por las gradas cada vez más llenas. Starsailor acabó y se
llevó la aprobación del público. El momento se acercaba y la
expectación subía. Íbamos a ver tocar a este trío que prometía. De
repente un estallido atronador de guitarras, luces, el monte entero
empezó a temblar. Eran ellos y había comenzado una hora y media de
orgasmo musical. Bellamy con una bata de doctor y aferrado a su
guitarra salió con ganas de demostrar que “Il doctore”, como mis
amigos y yo le bautizamos, puede ser sin duda un autentico líder
musical de masas. Lo demostró. The Cure cerró el concierto y de que
forma tan mágica, pero eso ya es otro capítulo.
Muse se había
caracterizado hasta ahora por sus poderosos sonidos, sus frenéticos
ritmos llenos de fuerza, vigor y vibraciones de buen rock.
Abanderados por su virtuoso cantante, pianista y guitarra Matthew
Bellamy, escogían sus temas enfocándolos a ser reproducidos en un
estruendoso directo. Siempre bien acompañado por Chris Wolstenholme,
al bajo y en la sombra, como cualquier bajista que se precie, pero
valorado por su impresionante aportación al grupo, porque... ¿quién
no recuerda participaciones protagonistas en temas como “Hysteria” o
“Hyper Music”? Dominic Howard se encarga de la percusión, igualmente
sorprendente y vital en este trío que cuando se ponen a hacer lo que
saben, parecen el doble de los que son. Sencillamente geniales.
El nuevo y
ansiado disco ha salido a la venta el 3 de Julio. Black Holes &
Revelations significa un cambio en su carrera. Han escogido una
nueva fórmula de éxito, cuanto menos sorprendente para los oídos más
acostumbrados a su sonido habitual. Mantienen las letras
comprometidas con el cambio climático, con la otra realidad de los
gobiernos, con el fin del mundo, etc. que pudiera haber en su disco
predecesor, Absolution.
Se trata de un
disco muy versátil, se hace raro, muy raro la primera vez que se
escucha, pero su encanto empieza a aumentar a medida que se oye.
Según Bellamy hay dos tipos de canciones: por un lado, las
“Revelaciones Personales” en las que cuenta cosas acerca de cómo se
siente y de su vida cotidiana; y, por otro lado, los “Agujeros
Negros” que son espacios al borde de su imaginación donde rebusca
aspectos que desconoce de sí mismo y que normalmente nunca
expresaría.
El disco
comienza con “Take a Bow”, un tema delirante y asfixiante, logra
agobiar y desear que se acabe…pero esa es su finalidad, situar al
oyente en la atmósfera agónica de frustración e impotencia con la
que Bellamy expresa esos Agujeros Negros.
Después de
este comienzo, llega “StarLight”, una canción completamente distinta
a la primera: fresca, con un ritmo pegadizo y diferente a lo que
Muse había hecho hasta ahora, en este tema como estribillo aparece
el título del disco Black Holes & Revelations. En las dos
primeras canciones Muse nos hace ver lo que pretenden del disco,
agonía y ritmo.
El trío se
juntó al sur de Francia en un castillo templario que convirtieron en
estudio, comenzaron la grabación del mismo. Con retoques en un
estudio en Milán y para su finalización optaron por un cambio
radical, de la tranquilidad de su retiro al bullicioso ambiente de
New York. Cambio que se puede apreciar en la tercera canción es
“Supermassive Black Hole”, primer single del disco (y a mi gusto la
primera maravilla musical) y el siguiente titulado “Map Of The
Problematique”, que perfectamente podría firmar Moby o Beck y que
hace recordar algo a la época del Acid House.
El quinto tema
del disco se titula “Soldier’s Poem”, otro Agujero Negro. Una
canción muy lenta, de esas que hacen comprobar el por qué existe el
botón de “Siguiente” en el reproductor cuando uno busca ritmo y no
una nana para dormir. “Invencible” es la siguiente, una preciosa
balada que va creciendo en fuerza, con un ritmo bélico en
background, que gusta desde el principio y que hacia los dos tercios
de canción aumenta de ritmo para acabar entre la voz de Bellamy y su
guitarra dejando un muy buen sabor de boca.
La siguiente
es “Assasin”, que comienza como un famoso juego de ordenador y mucho
más parecida a la “patente” Muse, llena de garra complementada a la
perfección con la melódica voz de Matt. ¡Cómo tiene que quedar en
vivo!
Para seguir
con la diversidad musical del disco nos llega “Exo-Politics”,
grandísimo tema, un ritmo muy divertido y es inevitable no moverse
al compás. Una de las mayores extravagancias del disco la
encontramos en “City Of Delusión”, una mezcla de flamenco,
electrónica y música de Enyo Morricone según Bellamy con ritmos del
sur de Europa llenos de “Pasión y Violencia”.
El tema
décimo, “Hoodoo” es, a mi gusto, el más flojo, no tiene fuerza y se
hace pesado. Lo mejor de esta canción es que da pié a una de las
mayores maravillas musicales hecha canción de los últimos años
“Knights of Cydonia”, la mejor canción con creces del disco.
Impresionante tema que engancha a escucharlo una y otra vez sin
parar, potencia, fuerza y pasión que galopan a través de sus seis
minutos hacia un final estruendoso lleno de mística y de buen rock.
El disco finaliza a lo grande, invitando a lo siguiente, y lo
siguiente es el directo.
Es esperar a
que venga su gira cerca de nosotros para disfrutar de un espectáculo
sencillamente magistral. De gozar del virtuosismo de Bellamy y
compañía y a irse a casita con la sensación de haber visto algo
grande.
Black Holes
& Revelations
no es el mejor disco de Muse, Absolution y Origin Of
Simmetry son mejores en esencia, es la esencia de Muse. Cuando
un grupo madura y se hace grande y famoso se permite estas
extravagancias. La idea es que las canciones salgan buenas o para el
olvido. En mi opinión Muse ha mejorado, ha madurado como grupo y ha
evolucionado. Les ha salido muy bien la apuesta y lo van a refrendar
con una gira exitosa, ya que los temas que lo componen se prestan a
ser mejorados y preparados para mantener a Muse como una de las
mejores bandas de directo del momento.
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