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Texto:
Ángel Muñoz
10 years after… sí, diez años después, como rezaba el
título de un recomendable recopilatorio de su anterior discográfica,
diez años han pasado desde aquel memorable No Blood, y diez
años han tenido que pasar para que estos dos pesos pesados se
reencuentren definitivamente y consoliden con un discazo como
Till it breaks una de las relaciones de más calidad en el
panorama musical de nuestro país.
Hace diez años la cantante y actriz Najwa Nimri unió su
cálida y grave voz a la pericia ante la mesa de mezclas de uno de
los mejores productores y DJ’S de España, Carlos Jean. De esa unión
surgió No blood, uno de los mejores discos de música
electrónica de España, en mi opinión aún no superado. Como los ojos
del Guadiana, que aparecen y desaparecen, nos fueron dejando en
estos diez años valiosas colaboraciones y perlas como la versión de
“Garota de Ipanema” o la conocidísima “500
miles”, mientras desarrollaba cada uno por su lado una fructífera
carrera como actriz, en el caso de Najwa, y como cantante con discos
como Carefully, mi favorito de su carrera en solitario; y
Carlos convirtiéndose en uno de los mejores productores patrios
descubriendo artistas como Bebe y produciendo a auténticas estrellas
mediáticas como Alejandro Sanz, también nos dejó perlas bailables,
auténticas explosiones de funky y música negra como Planet Jean
o Mr. Miracle. Nunca se separaron, pero nunca se consolidaron
como pareja artística. Tal vez hasta ahora.
Mucho más sabios y más maduros, han sabido dar a su música
un giro radical que pocos artistas pueden darse el lujo de hacer y
salir bien parados. Atrás quedan esas atmósferas contenidas, esas
bases electrónicas minimalistas por las que se paseaba la sensual
voz de Najwa o esas explosiones dulces y bailables para asomarse ya
sin reparo al balcón del rock puro y duro, que adelantaban ya
algunos temas más antiguos como “Illness” o “Drive me”, también
presentes en este largo.
Sin renunciar a la electrónica en algunos temas, las pocas
bases que nos encontramos son tan sutiles y manejadas por Jean con
tanta maestría que se vuelven indispensables sin notar casi su
presencia cediendo el protagonismo a una banda clásica de rock con
bajo, guitarras, teclado y batería. Temas como “Hookers” o “Singing”
son trallazos de puro rock and roll impensables hace unos años en
cualquier trabajo del dúo, pero trallazos de los que salen no
solamente airosos, sino que son de nota. La voz de Najwa también ha
madurado y es un auténtico tesoro, grave, sensual, juguetona. Una de
las mejores voces del país, que deslumbra en temas como “Frontier”,
en el que se vuelve a notar un antiguo regusto lo-fi, y “Crime”, mi
favorita de todo el disco, y hecha para el lucimiento de esta voz
portentosa.
Un giro copernicano realmente magistral solo a la alcance
de muy pocos, el esperado reencuentro de estos dos talentos nos ha
sorprendido como hace tiempo que no lo hacía nadie y nos ha regalado
un auténtico lujo para los sentidos, uno de los discos del año, sin
duda.
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