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Texto:
Ruth Bautista
Aunque solo fuera por escuchar una de las estrofas de
“Après Moi”, cantada en ruso, ya merecería la pena el disco. Es
obvio que este disco contiene mucho más. Es un must have,
y perdón por la pedantería, pero a cada estupidez, su idioma.
No sé qué es lo que tienen esas tipas cantautoras y
pianistas de formación clásica, tipo Joan Wasser o Tori Amos,
que provocan una atracción irresistible en una parte
considerable de la población entre la que me incluyo. Regina
viene a sumarse a la lista, aportando su granito de arena: una
personalidad fuerte, enérgica y terriblemente alocada que se
desborda por todos y cada uno de los temas del disco. Porque
este disco (e imagino que los anteriores) es sobre todo ella.
Como dice en “Fidelity”: “I hear in my mind all this music
and it breaks my heart”.
Lo más cerca que va a tocar es Liverpool o Birmingham,
pero nos queda el recurso fácil: su web, en la que no existe ni
una sola línea sobre su biografía. Se ve que prefiere expresarse
de manera más elocuente, por lo que incluye una buena docena de
sus vídeos, bastante caseros e imaginativos.
www.reginaspektor.com
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