música          cine          libros y comics          hemeroteca          contraportada
                                                                  portadas     contenidos anteriores

contenidos anteriores

discos

conciertos

películas

libros

 

RUFUS WAINWRIGHT

Release the stars

Geffen, 2007

 

Texto: Ruth Bautista

 

Seamos francos: Release the stars es un disco flojo, que queda lejos de cualquiera de los trabajos anteriores de Rufus Wainwright. Si bien intenta continuar en la senda creada por los dos últimos, Want 1 y Want 2, restándoles a éstos teatralidad y alegría, los nuevos temas pierden fuerza rápidamente. Tan solo un pequeño puñado de ellos sobrevive y consigue mantener el interés, estratégicamente ordenados al principio, con lo que la escucha del disco eventualmente llega a fin con éxito, pero por pura inercia.

 

Como si Rufus previera esta reacción, consciente como probablemente es de las limitaciones del álbum, de antemano se excusa, abriendo con las siguientes líneas: “Do I disappoint you For just being human”. Y no, no decepciona en temas como “Do I disappoint you?”, “Going to a town” (primer y gran single del álbum), “Nobody’s off the hook”, “Between my legs” (un mix entre los ritmos de “California” y la sorna de “Vibrate”) y “Not ready to love”. Solo mediocres son “Rules and Regulations” y “Slideshow”, pasables. Pero Release the stars tiene un problema serio con el resto de canciones, que no funcionan. “Tiegarten” es tremendamente aburrida, “Tulsa” se pasa de instrumentación en una letra tan banal, “Sanssouci” por el contrario muere en su simpleza. Y con la lúgubre “Leaving for Paris No.2” no termino de decidirme entre dos opciones: si debería haberla dejado totalmente instrumental o si hubiera sido mejor cantarla a capela. Pero lo que está claro es que voz y música no encajan en esencia, en el espíritu de la canción. Para concluir, Rufus se sacude el polvo de la solapa e intenta renacer con el tema que da título al disco, “Release the stars”, con un aire cabaretero muy en su onda y poco arriesgado. Aunque al menos nos permite recuperar algo de la alegría que nos suele transmitir Mr. Wainwright y que en todo el disco es difícil de encontrar.

 

En su última visita a Madrid presentando este trabajo pudimos entrever que no funciona en directo como nos tiene acostumbrados. Sin embargo, quedó bien patente que tenemos Rufus para largo, con sus lógicos altibajos. Da la impresión de que su mejor trabajo está aun por llegar y que probablemente no ocurra pronto. La figura del canadiense encaja perfectamente en la imagen de un crooner entradito en años, de ego desbordado y espectáculo de diva, y no fue difícil imaginarle en el papel del último Morrisey que vimos hace unos tres años en la gira de su disco You are the Quarry. Por cierto, ¡larga vida a las grandes divas!

 

 

 

Derechos Reservados Octubre 2005 © www.plataforma21.com e-mail: contacto@plataforma21.com