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SOULSAVERS

It's not how far you fall, it's the way you land

V2 Records, 2007

 

Texto: Marcos Ripalda

 

Apunten el título de esta canción. “Revival”. No podrán apartarla de sus cabezas. La poderosa voz de Lanegan, más aguardentosa que nunca, en una suerte de trip hop contaminado de gospel. Sí, el maestro Lanegan dando cobertura a los delirios de un Dios redimido redentor. Este magnífico tema abre el segundo álbum de Soulsavers. Y, claro, el listón no se puede poner más arriba. Pero sigan leyendo. Hay más de una sorpresa.

 

En “Paper Money”, tras las primeras notas de piano, se percibe el tufo de Tricky y de Portishead. Y qué subidas nos regala Lanegan. Dolor. Una escabechina. Este Dios no aprende. Susurros en la noche. Charcas sucias bajo neblinas de azufre.

 

En “Spiritual”, versión ambient del delicioso tema compuesto por Josh Haden en su debut con los místicos Spain, Lanegan se mantiene fiel al original de 1995, aunque con un acompañamiento musical menos minimalista. Si crees en Dios, levitarás. Y si no crees, y sabes un poquito de inglés, tendrás que salir a tomar el aire.

 

En “Kingdom Of Rain”, Lanegan está más cerca que nunca de Tom Waits. Este tema posee la épica de Willard Grant Conspiracy. Country noir que asciende entre las brumas de un órgano espectral. Canción para escuchar tomando un café mientras se mueven los cortinajes. Al lado del mar, por supuesto.

 

Evitando hundirnos en la melaza que supone “Through My Sails”, llegamos a “Arizona Bay”, el segundo corte instrumental de los tres que componen el álbum. Me recuerda a la banda sonora que el compositor Néstor Guerra realizó para el cortometraje Desvanecerse (2001), dirigido por un servidor de ustedes y que, por cierto, en el aspecto musical es una delicia. “Arizona Bay” es una canción ideal para acompañarla con imágenes. Y esto nada tiene que ver con la realización de un videoclip. Cierras los ojos y el oleaje te va penetrando. El torrente sanguíneo es una playa bajo un manto triste de rojos y naranjas. Luego, llega “Jesus Of Nothing”, que es puro Massive Attack desde la perspectiva del country-rock. Triste esperanza que Dios venga y nos bendiga. Caes y estás en el suelo. Sólo eso.  Y cierra con una versión de “No Expectations”, escrita por Jagger/Richards. Para qué decir más.

 

www.thesoulsavers.com

 

 

 

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