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Texto:
Ángel Muñoz
Con los tiempos que corren, lo de Tapes ‘N Tapes es digno
de elogio. Digno de elogio por lo bien amueblada que tienen la
cabeza y lo bien que se lo pasan yendo a su bola y haciendo lo que
saben, con lo que disfrutan y mejorándolo poco a poco.
El anterior disco de la banda de Minneapolis, su primer
largo tras el EP homónimo Tapes 'N Tapes, The Loon era
un buen trabajo, rock contundente del medio oeste con claras
reminiscencias a Pavement, y tenía momentos geniales como la
espectacular “Manitoba”. Muchísimos medios especializados se
volvieron locos con ellos,
la influyente Pitchfork
les colgó la etiqueta de la Mejor Nueva Banda del año, y de costa a
costa se los encumbró como la salvación de la música indie
americana. ¿Cuántas veces hemos visto esto a ambos lados del
Atlántico? Podríamos citar decenas de bandas británicas elevadas a
los altares por NME y medios similares y caídas totalmente en
desgracia con su segundo trabajo tras haberse creído los chavales
poco menos que Lou Reed. Y lo mismo ocurre en los USA, sin ir más
lejos con los reseñados en el mes pasado Wolfparade.
Pero a estos cuatro chicos no parece haberles afectado para
nada. Han sacado segundo disco, Walk it off, y no han
sorprendido a nadie salvo tal vez a los medios que los encumbraron,
y que tras haber proclamado a los cuatro vientos la maravilla de
disco que era The Loon y resulta que no lo era tanto,
esperaban tal vez un Nevermind.
Pues no, el segundo disco de Tapes ‘N Tapes, es un muy buen
disco de rock americano independiente. No os dejéis engañar por las
ostias que tal vez leeréis sobre él, no es para tanto, no deslumbra,
pero es un trabajo muy currado. Es mucho más denso que el anterior,
el esfuerzo ha ido dirigido a mirar hacia un horizonte más
psicodélico, “George Michael”, “Blunt” y con ramalazos casi folk, “Anvil”,
rock de raíces, blues, una mirada a los setenta. La joya del disco
es “Hang Them All”, su single y un gran tema, con un punteo de
guitarra rápido y que hace que no pares de mover los pies y un
estribillo pegadizo, además el video (si podéis no os lo perdáis en
Youtube) es descacharrante.
En resumen, ni fueron tan buenos, ni son tan malos. Es una
banda que me gusta, que como se diría deportivamente hablando apunta
maneras, va en progresión. Ellos no se endiosan, ni se deprimen,
hacen lo que les gusta y evolucionan por donde creen que lo pueden
hacer mejor. Seguidlos porque estallarán. Algún día si que firmarán
el disco del año, seguro.
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