| |
Texto:
Marcos
Ripalda
Chutes To
Narrow
(2003) era un disco recomendable. El disco que nos ocupa lo es
también, pero de forma distinta. No ha cosechado tantas alabanzas
como su predecesor y es de digestión lenta. Porque los hits
no entran a bocajarro, cosa que se agradece. Nada de fast-music,
aunque The Shins practiquen, qué duda cabe, un pop accesible. Sólo
hay que fijarse en el magnífico himno indie-pop de
su primer single “Phantom Limb”, cuyo video musical es una delicia.
The Shins pueden sonar a The Smiths, pues
algunos
giros vocales de su líder y vocalista, James Mercer, recuerdan
sospechosamente a Morrisey. Pero también
hay, como en el caso del tema “Turn On Me”, un poco de Brian Wilson.
Y hasta parece Sting en “Spilt Needles”, que, por cierto, con The
Police y su pop atemporal la armó bien gorda y da gusto oírle.
Les aviso. La banda de Oregón destila carisma, sus melodías son
transparentes y no son continuistas, como la mayoría de los grupos
de su generación, que, una vez hallada la fórmula, la exprimen a más
no poder. El disco abre con "Sleeping Lessons", que se acelera lo
justo y coquetea con la electrónica, y se cierra con la sombría "A
Comet Appears", donde se acercan a Wovehand.
www.theshins.com |