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TORI AMOS

American Doll Posse

Sony, 2007

 

Texto: Ruth Bautista

 

Esta especie de fierecilla domada llamada Tori Amos publica su enésimo trabajo, siempre tan constante, siempre tan prolífica, siempre sus discos tan extensos. La pianista deslenguada de voz dulce, la talentosa y admirada Tori. Juguetona, vuelve a la personalidad múltiple, a los disfraces, a los personajes en este American Doll Posse, en el que le ha dado por acompañar a su pretendida frágil voz con la dureza de unas guitarras eléctricas muy sureñas. Así que el disco, y esto es todo un cambio, le ha salido agresivo en la forma, como si en el último momento hubiera decidido pasar sus canciones por un filtro de alto contraste.

 

American Doll Posse es un disco chocante, como lo fuera en su momento el From the choirgirl hotel, en el que le dio por la electrónica. Igual que entonces, y como casi siempre con los cambios, cuestan las primeras escuchas, cargadas de rechazo. Con el tiempo, uno echa la vista atrás y ve que a pesar de que en su momento no nos gustó mucho, ha resultado ser uno de los más escuchados. Me cuesta creer que pase lo mismo con este American Doll Posse, trabajo que no acaba de convencerme.

 

Como es habitual con ella, el disco se me hace largo. No porque sea inaguantable, sino porque a canciones por disco creo que no le gana nadie. Éste contiene veintitrés y no de las cortas, por encima de los tres, cuatro minutos. Se ve que la capacidad de concreción no es una de sus cualidades. Tiene muchas otras, eso sí. Sus discos suelen contener dos o tres canciones impresionantes, que hacen que el resto, las otras veinte, pasen agradablemente a pesar de no estar al mismo nivel. El problema principal de este American Doll Posse es que no consigo encontrar esas dos o tres canciones, con lo que el disco resulta mediocre. Quizás la breve pieza “Yo George” (sí, el George que todos pensamos), mejor “Big Wheel”, y mejor aún el piano de “Bouncing Off Clouds”, pero ¿qué hacemos con los setenta minutos restantes? Mejores sin duda que los de la mayoría de los discos publicados hoy en día, pero lejos del potencial de esta mujer. Que injusto me parece ahora esperar siempre lo mejor de aquellos a los que admiramos. Pero así es.

 

La sensación final que te deja este álbum es que necesita maduración. En unos años hablamos, ¿ok?

 

 

 

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