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Texto: Juan Luís
Machuca
Fotos:
www.elcirculodewillis.com
Quizás la
mejor palabra que puede definir al Círculo de Willis es: "fusión",
una palabra, a priori, ambigua que puede indicar que lo que hace
este quinteto no tenga identidad o estilo propio...nada que ver con
la realidad. El propio estilo de este grupo (a mi modesto modo de
ver) es la diversidad, la creatividad y el juego de ritmos musicales
que te enganchan de principio a fin.
El concierto
es un viaje. Un viaje de hora y media, que comienza con una
brillante presentación realizada por una voz "en off" que te
sumerge y te sitúa en la atmósfera que ellos quieren. A partir de
ese momento comienza la particular visita a su mundo, comienzan los
colores, las sensaciones y las sorpresas, y vaya! uno se da cuenta
de que además hay música, ... ¿o es al revés y es la música la que
genera lo demás?
El círculo son
cinco grandes músicos, que detrás de una imagen joven y desenfadada
esconden la seriedad por ejecutar un trabajo bien hecho. Se nota las
horas de trabajo en "background", se nota que les gusta hacerlo y
sobre todo se nota que disfrutan con ello. Batería, guitarra, bajo,
trompeta, a veces flauta travesera y saxo unidos en un objetivo
común.
El público
excelente, llenó la sala y disfrutó del espectáculo.
En definitiva,
un grupo a tener en cuenta. Una nueva forma de acabar de convencerse
que aún existe creatividad en la música y que todo no está
inventado. Aunque para ello tengamos que sumergirnos en esos
"guetos" generados por la dichosa industria musical que únicamente
piensa en la cantidad, menospreciando la calidad, que oprime al
músico y realza la imagen.
Enhorabuena
chicos, El círculo de Willis... es todo un círculo de confianza. |