música          cine          libros y comics          hemeroteca          contraportada
                                                                  portadas     contenidos anteriores

contenidos anteriores

discos

conciertos

películas

libros

 

LAMBCHOP

Madrid, Teatro Coliseum

11 de diciembre de 2006

Texto: Marcos Ripalda

Fotos: Ruth Bautista

 

Cuando Hands of Cuba, el dúo de post-rock electrónico integrado en la actual formación de Lambchop, terminó de hacer sus ruiditos digitales, a Dios gracias, el espectacular country-folk de cámara teñido de indie-rock del grupo capitaneado por Kurt Wagner, por fin, cobró vida en el Teatro Coliseum. La voz grave de este individuo con gafas de pasta y gorra de granjero made in deep Nashville se hizo con el auditorio inmediatamente. El grupo que responde al nombre de “chuleta de cordero” empleó sus buenas dos horas en repasar su prolífica discografía.

 

El concierto tuvo dos ambientes, dos ritmos diferenciados que se sucedieron cronológicamente en el tiempo. Primer acto: el grupo se emplea en canciones melancólicas, de ritmos suaves y avance sinuoso. Wagner, en su papel de crooner con voz de barítono, recita historias cotidianas amparado tras su guitarra, mientras los arreglos de cuerda, viento y piano se suceden para emocionar. Segundo acto, que coincide con los bises: Wagner se suelta la melena, es un decir, y exhibe su vena más soul, animado por su banda. Y de esta forma quedó claro que en Lambchop pueden tirar de repertorio. Desde los temas del inmaduro How I Quit Smoking (1996), hasta el actual Damaged (2006), pasando por el monumental Nixon (2000), dedicado a la figura del ex presidente corrupto, o Is This A Woman (2002), que se grabó en una sola toma, y tras el que Wagner decidió consagrarse exclusivamente a la música y abandonar su oficio de montador de parqués.

 

Lambchop dieron espectáculo y el público lo agradeció. Se mostraron convincentes, sólidos e, incluso, austeros en su planteamiento, aunque esta austeridad se diluyó con los últimos temas, donde bromearon con el algún espontáneo y entre ellos. Un divertimento que el público siguió sonriente, pero que un servidor, escéptico como es, duda que entendiesen muchos. English is too complicated, brother. Eso sí, con Lambchop nadie se atrevería a decir que son malos tiempos para el country, aunque sea postmoderno y con ruiditos digitales.

 

 

Derechos Reservados Octubre 2005 © www.plataforma21.com e-mail: contacto@plataforma21.com