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Texto:
Marcos
Ripalda
Fotos:
Ruth Bautista
Sobre el
escenario de la sala Moby Dick, los cuatro componentes de Mono
parecen, con sus vaqueros y camisetas que les otorgan ese
aspecto andrógino tan de moda, no sólo en la cultura nipona,
personajes manga de melena lacia en actitud despreciativa.
Porque ése es el aspecto que deben tener. De manual: tocamos
prácticamente entero nuestro último trabajo en estudio y nos
vamos, no sin antes montar un tenderete, cosa que agradeció un
servidor, para vender nuestros discos y colaboraciones diversas,
que, por cierto, son imposibles de hallar en España.
Presentaban
el disco You Are There, un trabajo desigual y un tanto
acomodaticio, si tenemos en cuenta el certero y admirable debut
Under The Pipal Tree (2001) o el notable Walking
Clouds And Deep Red Sky, Flag Fluttered And Sun Shined
(2004).
Mono, a
pesar de que dejaron poco espacio a la improvisación,
demostraron que tienen un directo potente muy en la línea de
Mogwai. Pero Mono, a diferencia de los escoceses, crean
atmósferas verdaderamente inquietantes, que se van encendiendo
como brasas: el gélido muro de sonido, que puede resultar
agotador, deja paso a contundentes guitarras que se aproximan al
noise-rock.
Mono no
sorprendieron pero tampoco decepcionaron, pues funcionaron,
valga este tópico, como la maquinaria de un reloj suizo: todo en
su sitio y perfectamente conjuntados tanto en lo estético como
en lo musical. Lástima que, a poco que exijamos algo más, puedan
ser reemplazados sin contemplaciones por sus propios trabajos en
estudio. |