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Texto:
Juan Luís Machuca
Fotos:
www.muse.mu
¿Qué es el Rock sin Directo? ¿Qué es Muse sin Directo?
¿Qué es el Rock sin Muse?
La respuesta a las tres preguntas estuvo el 27 de Octubre
de 2006 en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid.
El Rock sin directo, para mí, es nada. Las grandes bandas
de toda la vida han fomentado su éxito en sus conciertos, en la
comunicación directa con el público, entregado en masa a la hora de
llenar grandes estadios y volcado en sus espectáculos a lo largo de
interminables giras. Pero también a las bandas de barrio, a esa
gente que comienza con la mayor de las ilusiones a emular a sus
ídolos musicales y tratar de llegar a ser como ellos. Esas pequeñas
bandas que ansían tocar ante gente, aunque sean poquitos y hacer
música viva cultivada en muchas horas de ensayo.
Muse sin directo, para mí, es nada. Los conocí en un
concierto, cuando apenas había escuchado unos tres temas. Fue en
aquel maravilloso fin de semana de Julio de 2004 en Santiago de
Compostela. Los primeros diez segundos de actuación ya me hicieron
saber que oía algo importante y que me bautizaba como seguidor de,
para mí, una de las dos o tres mejores bandas del momento, si no la
mejor.
El reciente concierto de Madrid, no ha hecho sino
confirmarme tal afirmación. Muse en vivo es un torrente de sonidos
frenéticos, locos, alegres, distantes, cercanos, tristes, bucólicos,
optimistas y cualquier sensación más que os podáis imaginar. A cada
sensación un color, a cada color una canción, a cada canción una
ovación.
Matt Bellamy es un genio, sin más. Dominic y Chris, sus
lugartenientes, la mejor compañía que puede tener. Solo son tres
(bueno cuatro, acompañados esporádicamente por un teclista) pero
suenan como si fueran el doble o incluso el triple. En esto también
tiene que ver la fantástica calidad de sonido que aporta del nuevo
Palacio de los Deportes.
Del nuevo disco destacaron “Invencible”, “Supermassive
Black Hole”, “Starlight” y “Knights of Cydonia”, acompañadas por
temas que se van haciendo ya clásicos de esta banda como “New Born”,
“Hysteria”, “Time Is Running Out” o las archiconocidas “Bliss” y
“Plug In Baby”. Solo eché de menos “Showbiz” y “HyperMusic”,… pero a
gustos colores, ¿no?
Pero la mejor conclusión que saqué después de esa hora y
media, fue que el Rock hoy por hoy, sin Muse empieza a ser algo
parecido a la nada. Me declaro escéptico en cuanto a la calidad de
la música futura. Para mí el Rock lleva varios años en decadencia,
tal es así que estamos inundados de las bandas del pasado que
regresan para llenar salas y rellenar esa sensación huérfana que
tenemos hoy en día en espectáculos. El mirar al pasado no es mirar
al futuro y desgraciadamente miro más al pasado que al presente,
para encontrar buen rock.
Es por ello por lo que pienso que bandas como Muse son muy
necesarias, porque son savia nueva y aportan a la música una
continuación al Rock. Son tan necesarias como vitales.
Para finalizar esta reseña tan personal, diré que fue un
conciertazo, que durante más de una hora y media y no paré de
vibrar, de cantar,… y de flipar. Que la pasta que me gasté mereció
la pena y que salí del concierto con ganas de volver cuanto antes a
verlos de nuevo.
Son grandes, muy grandes y lo seguirán siendo.
“No
One’s Gonna Take Me Alive
Time Has Come To Make Things Right
You and I Must Fight For Our Rights
You and I Must Fight To Survive”
Matt Bellamy, Knighs Of Cydonia
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