

 |
Texto:
Marcos
Ripalda
Fotos:
www.jadetree.com
Entradas
agotadas. Buen comienzo. Se ve que Micah tiene tirón entre los
artistas minoritarios. Toca ubicarse. Buscas un sitio y te dejas
envolver por la cálida voz de Will Johnson (Centro-Matic, South San
Gabriel), que se presenta solito en el escenario, con su guitarra y
punto. Entre canción y canción, habla de su experiencia en El Corte
Inglés, traumática, supongo, porque estuvo a punto de no llegar al
concierto. Habla de otras cosas, claro, pero yo lo que quiero es que
cante y deje paso a Micah, a pesar de que me recuerde a mi admirado
Jason Molina (Songs: Ohia, Magnolia Electric Co).
Micah saluda, da
las gracias a los presentes por haber venido. Enciende un cigarrillo
y hace algunas pruebas de sonido. Luego pone la boquilla entre las
cuerdas de su guitarra. Cuenta que está un poco cansado de las
entrevistas del día. Y es que, se queja, siempre contesta a las
mismas preguntas. Un taco de originales que son los que entrevistan,
me figuro.
La propuesta de
Micah para esta noche: filete crudo. Nada de poco hecho, no. Ay,
Micah. Si tú, espectador, pretendías ver al Micah inmenso de su
segundo largo, te habrás llevado un chasco. Porque te lo tuviste que
tomar a palo seco. Micah sólo estuvo bien allí donde la desnudez de
sus composiciones lo exigía, pero cuando hizo falta la épica, todo
se vino abajo. Y es que le faltaron las cuerdas y los vientos. Para
que nos entendamos: un acompañamiento acorde al repertorio. Porque
no se trataba de dar un concierto entre amigos alrededor de una
fogata y sin más acompañamiento que tu guitarra y las palmas, que,
tímidas, nunca llegan. Cuestión de pasta, obvio. Que Micah no es The
Boss. Ni falta que le hace. Pero un disco como Micah P. Hinson
And The Opera Circuit hubiese precisado un despliegue mayor.
Montar el circo, tal cual. Hacia la mitad de su actuación, una parte
importante del público dejó de estar pendiente de lo musical y se
escudó en su copa o en charlas interesantísimas sobre el peinado de
Manolo y mira lo mono que está Carlitos con su jersey de pijo.
Tampoco ayudó que Micah dejara algunas canciones por la mitad,
especialmente cuando la melodía debía imponerse. Pero es que no se
podía hacer.
No todo fue malo,
conste. Muy buen final con esa canción sobresaliente “You´re Only
Lonely”, y la versión casi ahogada del clásico “Beneath The Rose”,
de su debut.
www.micahphinson.com
www.will-johnson-music.com
|