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Texto:
Alberto Sánchez Guerrero
Fotos:
Ruth Bautista
Llega el mes de octubre y el otoño nos regala dos
conciertos en Madrid de este grupo portugués que poco a poco se
está haciendo un hueco en el panorama musical español. En concreto,
un primer concierto con motivo del festival Viva América, celebrado
en la casa de América (algo más intimo según nos cuentan ellos en la
entrevista que tuvimos el placer de hacerles un día antes del
concierto que aquí reseñamos), y un segundo concierto en la sala Joy Eslava donde se
esperaba algo más multitudinario y marchoso.
Los The Gift, no defraudaron. Hace algo más de seis meses
ya repitieron concierto en esta misma sala del centro de Madrid, y
por aquel entonces tenían un sonadísimo sold out, que creemos que
incluso les sorprendió a ellos. Ahora se vuelve a repetir la hazaña,
y el grupo de Sonia, vuelve a hacer lleno en Joy Eslava, pero con
una mayor dificultad. Ahora tenían que demostrar lo grandes que se
vuelven en el escenario por segunda vez en el mismo año.
Con veinte minutos de retraso, y sin teloneros, como es
típico de ellos, el grupo hizo su aparición en el escenario,
seguidos por una Sonia deslumbrante, y ataviada por uno de sus
trajes tan peculiares que tanto la caracterizan (Imaginamos que de
manufactura propia). Una a una se fueron vertiendo las canciones
para su uso y disfrute empezando por “Nice and sweet”, “Facil de
entender” (la única canción en portugués que cantaron y que
prácticamente tienen en su idioma patrio), “Music” y “Driving you
slow” en la que se atrevieron a hacerles un guiño a los Depeche Mode,
con bastantes seguidores, ya que todos, o casi todos nos sabíamos
la letra del “Enjoy the Silence”, que se cantó ese día. Tras este
coqueteo al pop electrónico, el siguiente acercamiento fue a una de
sus bandas favoritas, y se animaron con una bien lograda versión del
“Triangle Love Bizarre” de New Order, que supo hacer las delicias de
algunos de los asistentes (Como fue mi caso).
Aunque fue un concierto muy bueno y agradecido, hemos de
reparar, en que los platos fuertes, fueron servidos todos al
comienzo, dejando para el final, cosas que aunque apuntaban maneras,
no eran tan explosivas como las canciones más conocidas que se
dejaron notar al comienzo del programa. Rescatamos una versión del
la canción “Indio” del grupo brasileño, Misión urbana y un tema
final para el concierto, con el que al grito de You’ve got to be
so fucking free, nos dio puerta para la calle.
Un concierto,
en conclusión muy bueno, con un potente principio, pero un final
algo menos movido, con regalos de todo tipo, versiones, temas
nuevos, y guiños por parte de Sonia, donde pudimos comprobar lo
mucho y bueno que se le depara a este grupo portugués, y lo que
disfrutamos escuchando la voz de su cantante, bailando con sus
ritmos electrónicos y dejándonos llevar por sus melodías. Un
concierto calido, movido, intenso, con un final menos explosivo y
emocionante como aquel que vimos en la primavera de este mismo año,
pero que nos dejó un buen sabor de boca.
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