|


 |
Texto:
Ruth Bautista
Fotos:
Juan Aguado
Caught in the
Trees
(08) es un disco triste, como todos los de Damien, y van 8, más o
menos. “Everything Trying” o “Sheets”, son dos temas nostálgicos de
los de echarse a llorar y disfrutar del sabor de las lágrimas. A
estas alturas del año, y con la que estaba cayendo en la despejada
noche madrileña, uno necesitaba una motivación extra para salir de
casa. Y ese extra lo aportaba sin duda el magnífico trabajo del
americano. Tanto, que consiguió llenar la sala. Claro que Moby Dick
es pequeña, pero cada vez tengo más claro que es la mejor sala de
conciertos de la ciudad. En la que mejor se viven los buenos
conciertos y en la que los que no lo son no tienen donde esconderse.
El de Damien Jurado, fue de los mejores.
La deconstrucción sonora que realizan los tres miembros
situados sobre el escenario (Mr. Jurado, Jenna Conrad y Eric Fisher),
descomponiendo cada tema en partes individuales (voz, coros,
guitarra, teclados, batería, no siempre todos y alternándose en los
instrumentos) es hipnotizante. Ruda. Desnuda. Brutal. Música directa
a los huesos, desde los que las vibraciones se extienden por todo el
organismo, creando un estado de ánimo catatónico. No hay canciones,
todo es un único tema eterno. Piezas de un todo que se suceden sin
fin.
Para cuando te pones a pensar en ello, ha sonado medio
disco… “Gillian was a horse” con la que comenzó el recital, “Caskets”,
“Coats of ice”, “Go first”, “Last Rights”, “Dimes”, “Everything
trying” casi ya al final, “Sheets” y la genial “Best dress” con la
que cerró en un primer momento. Obviamente fue un concierto
compuesto casi en su totalidad por temas de su último trabajo,
aunque también hubo unos momentos para el recuerdo, con canciones
recuperadas como “Gasoline Drinks” y “And now I’m in your shadow”.
Para el bis que el público no perdonó se guardó “Letters & drawings”.
Ya al final del concierto Damien se decide a hablarnos,
entre bromas continuas que hacen reír a la sala (hay que ver cuánto
hemos mejorado todos en inglés en los últimos años). Como buen
orador alaga a su público y se confiesa: “yo no soy un tipo triste,
tan solo escribo canciones tristes”. Que no es lo mismo, por
supuesto. Este profesor de niños que en su tiempo libre es músico se
quedó con todos nosotros. Fin de gira para ellos y un especial fin
de noche para nosotros.
www.damienjurado.com/
www.myspace.com/damienjurado |