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Texto: Alberto
Sánchez Guerrero
Fotos:
Juan Aguado
Hacía mucho tiempo que no escuchaba un directo tan bueno, y
tan dulce. Acostumbrado a los conciertos del denominado “pop
británico” y del “rock alternativo”, tuve la ocasión de asistir a lo
que me atrevería a decir una de las mejores voces del panorama
actual musical. Atrás quedaron los años ochenta y principios de los
noventa, cuando empezaron a surgir grandes voces del soul, que ahora
recordamos todavía como las divas actuales, por lo que ya iba siendo
hora de que apareciera un relevo generacional, y de gran calidad. En
este ámbito surgieron las “Amys”, encabezadas por la siempre
polémica Amy Winehouse, que he de decir a mi me encanta, pero tras
ellas hay un gran número de mujeres que están revolucionando el soul,
R&B o incluso el folk en sobre todo el idioma anglosajón.
Cambiando radicalmente de tema, hablemos un poco de
operación triunfo. Si, si, han oído bien, por que ahí, aunque no lo
crean, en una especie de factor X galés, apareció la pequeña Duffy
quedando segunda en el concurso. Y es que esta joven, no se puede
decir que no haya luchado por estar donde ahora mismo se encuentra,
y es que tras incluso cantar en una grupo suizo, y tras pasar por la
televisión, Duffy, se metió de lleno en el mundo de la música,
conociendo a grandes, como Butler, que la encaminaron a ese buen
hacer que la cantante nos ha enseñado en su primer albúm.
En Noviembre de 2007 aparecío el single de debut “Rockferry”,
seguido del sencillo “Mercy”, que fue directo al número uno,
coronando a Duffy como la primera mujer de Gales en conseguir un
número uno en los últimos 25 años. Desde ahí, todo ha sido éxito, y
como no, actuaciones.
Y ahora centrémonos en el concierto. Cuando llegamos ya no
había mucha gente esperando. Normal, nosotros llegábamos tarde, y la
telonera ya estaba actuando, y mientras nos aclimatábamos a la sala
joy eslava, últimamente muy dada a la realización de numerosos
conciertos, pudimos comprobar la gran variedad de edades y
personajes que se agolpaban en la sala. Y no era para menos, todo
vendido, sala llena, aforo completo. Que es mucho para una chica,
que como aquel que dice acabe de nacer.
Empezamos con un poco de empalagamiento, con “Syrup and
Money”, pero la cual nos hizo abrir los ojos para entender, o
por lo menos intentarlo, lo que se nos venía encima. Hay que decir,
que Duffy era un poco sosa en el escenario, y que sus movimientos
era milimétricamente contados, pero también tenemos que reconocer
que no era por eso por lo que nos congregamos en esa parroquia
tantos fieles. Su voz desde un principio se hizo notar, derrocho
frescura y buen hacer, y cual inocente animalillo nos fue ganando a
todos uno a uno. Tras el dulce comienzo, nos dio una fuerte sacudida
con “Rockferry”, canción que da titulo a su disco, y primer single
de la británica. “Hanging on too long”, “Serious”, “Warrick
aveneu”, “Breaking my own heart”… y así fue como una a una
fue derramando todo su disco sobre nosotros los asistentes. Pero no
solo del disco, si no que tuvo que obsequiarnos con alguna cara B, y
con canciones que se pueden bajar desde la web, por que con un disco
bajo el brazo, el show no puede durar demasiado. El plato fuerte lo
deja para el final, y su conocido “Mercy” fue la última canción,
antes de los claros bises, por supuesto, en el que consiguió lo
esperado. Un público hipnotizado y puesto en pie disfrutando de la
voz de esta chica que nos dejo a todos de una pieza esa noche de
sábado.
El concierto duro una hora casi exacta, y es que como
comentaba no podíamos pedir mas. Y por si fuera poco, dos bises se
hicieron en el escenario, uno de ellos en acústica, con la canción
“Oh boys”. Fue uno de los concierto de los que mas satisfecho me he
ido, sabiendo que lo que he visto y oído, no difiere mucho de lo que
escucho en mi casa cuando me pongo el cd de música en mi dormitorio.
Fue una noche agradable, y de la que agradezco mucho a quién ya sabe
que me dejara asistir por ella en su lugar. A quien todavía no la
conozca, no sé a que espera, y decirle que en concierto, no
defraudará. Los que ya la conocéis, y os gusta…. me quito el
sombrero. (Y que conste que no es mi género musical favorito).
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