|




|
Texto: Juan
Aguado
Jorge ha heredado el trabajo de su padre después de que éste
sufriera un infarto cerebral. Sin embargo, lucha contra un destino
que parece inevitable. En los últimos años se ha esforzado por hacer
su trabajo, cuidar de su padre y estudiar una carrera.
No voy a negar que el que escribe sentía una pequeña sensación de
congoja en la proyección de la presentación del primer largo de
Sánchez Arévalo en el último día de la sección oficial del pasado
Festival de Cine de Málaga, aún así no cejábamos en nuestro
empeño de ser más críticos aún si cabe con la gente a la que tenemos
un especial aprecio, como era este el caso. Nada más empezar la
proyección nos encontramos con Jorge, un personaje ya conocido, ya
cercano para todos nosotros, protagonista de uno de los
cortometrajes imprescindibles de nuestro cine como es Física II,
primer trabajo de Daniel Sánchez Arévalo en 35 mm. El realizador
madrileño retoma su historia diez años después del final de su
corto, siendo inevitable la necesidad de cambiar de intérpretes.
Para el momento actual el papel inicialmente protagonizado por el
brillante Jorge Monje pasa a ser heredado por Quim Gutiérrez, actor
bien conocido en Cataluña por su temprana participación en Poble
Nou para la TV3. A lo largo del metraje Jorge se va desligando
del peso de sus responsabilidades, mitad heredadas, mitad auto
inflingidas, en una continua búsqueda de sí mismo. La rotura con su
pasado se ve provocada por la aparición en su camino de Paula (Marta
Etura) personaje extremo que se ve obligada a tomar decisiones
desesperadas para sobrevivir. Los dos protagonistas principales
están acompañados por un elenco de actores que ya había trabajado
con Sánchez Arévalo en sus anteriores obras de menor duración como
son Eva Pallarés (Profilaxis, La Culpa del Alpinista) que interpreta
a Natalia, victima colateral en la evolución del protagonista,
Hector Colomé (padre de Jorge en Física II y también en esta cinta)
y Antonio de la Torre (Profilaxis, Física II) que en este trabajo
interpreta a Antonio, hermano de Jorge y fundamental punto de
inflexión en su evolución.
AzulOscuroCasiNegro se basa en los pilares de un magnifico
guión que nos muestra una historia creíble a todas luces. Daniel
Sánchez Arévalo además de ser un recolector nato de premios,
consigue que podamos reconocer y comprender las obsesiones y anhelos
de sus personajes de una manera natural, mostrándose ante todo
cercanos para el espectador. Aportando ciertos datos biográficos en
sus personajes, como puede ser la innecesaria titulación en
Empresariales del protagonista, habla de él mismo, de todos
nosotros. Eludiendo fuegos de artificio y con una soltura brillante
nos hace pasar de la risa al llanto, de la crudeza a la ilusión.
Este ritmo fugaz fue lo que hizo que de manera unánime la crítica le
diera su premio en Málaga y no dudamos que, si esta cinta goza de la
distribución y el apoyo suficiente, también recibirá el apoyo y
cariño del público.
A nivel técnico la historia se apoya en una atmósfera completamente
realista, mostrando el barrio, la basura, el presidio, gracias al
magnífico trabajo de otro habitual de los trabajos de Daniel como es
Juan Carlos Gómez en la dirección de fotografía. Esa ambientación
tampoco hubiera sido posible sin la inestimable aportación de Pascal
Gaigne (otro que repite con Daniel) en la banda sonora, apareciendo
en el momento justo, donde hace falta, transmitiéndonos ese punto
más de información de los personajes.
Esto sólo es el principio.
www.azuloscurocasinegro.com |