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CARTAS DESDE IWO JIMA
Una película de
Clint Eastwood
Interpretada por:
Kazunari Ninomiya, Tsuyoshi Ihara, Ryo Kase, Shidou Nakamura y Ken Watanabe.

Texto: Juan Aguado

 

En un proyecto sin precedentes hasta la fecha, el señor Eastwood ha intentado, y logrado, relatarnos una cruenta historia desde dos puntos de vista, desde los dos lados de la trinchera, en dos capítulos tan distintos en su resultado final como son Banderas de Nuestros Padres y Cartas desde Iwo Jima.

 

Ya comenté, en la reseña de al lado a esta, que Banderas de Nuestros Padres se cimentaba en un buen planteamiento, pero el peso interpretativo del mismo sobrepasaba a los roles implicados. De todas maneras, un filme bélico, tomado desde el punto de vista épico y heroico del todopoderoso vencedor, pues de por sí no es muy interesante que digamos. Pobrecitos nuestro muchachos, que se van al pacífico a exportar la libertad y justicia infinita, total, como siguen haciendo a lo largo de todo el globo terráqueo en el mundo actual, para variar…

 

Pero en Cartas desde Iwo Jima, Eastwood relata esta historia con una premisa totalmente distinta, el destacamento japonés de la isla sabía que el esperar allí a los americanos les llevaría a una muerte segura, que en el transcurso de las siguientes horas, días, semanas, consumarían con sus vidas el sacrificio ritual para con su patria. Este planteamiento escapa a la razón de un occidental, como el propio director, pero se ha conseguido transmitir de manera fiel y sincera a lo largo de esta cinta.

 

Pues Cartas desde… estructuralmente es bastante más sencilla y menos confusa que su predecesora, abundando también los flash-backs que completan y enriquecen el argumento, dándonos poco a poco anárquicas pinceladas del carácter de cada uno de los personajes, explicándolos, en definitiva, de una manera pausada y relajada. Puede que este sea el rasgo más oriental de la cinta, pues logra salir de la acción trepidante para llevarnos a otro lugar y otro espacio, en el que es necesario contar algo. Principal diferencia con Banderas de…, aparte de la ya evidente del idioma, en la que o bien por efecto del montaje o a lo peor, por carencias del guión, lo que se nos contaba a ratos era prescindible, o de por sí, simplemente innecesario. En esta siguiente entrega, el conjunto de la película es un todo, nada sobra, poco falta.

 

El hecho de estar rodada en japonés, aparte del mero hecho de dar legitimidad y coherencia a la historia (¿verdad que todavía es difícil de creer a Beethoven o Goya en inglés?) ha dado mucho margen de maniobra al plantel japonés. Ken Wanatabe, en el papel del general encargado de la defensa de la isla, Tadamichi Kuribayashi, y Kazunari Ninomiya interpretando al humilde panadero Saigo, son los ejes en los que se vertebra la historia.

 

De donde en un primer asalto Eastwood sacó una superproducción, en una apuesta mucho más arriesgada ha sacado una pequeña (y van…) obra maestra.

 

 

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