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FACTÓTUM

Una película de Bent Hamer
Interpretada por: Matt Dillon, Lili Taylor, Marisa Tomei, Fisher Stevens y Didier Flamand.

 

 

Texto: Juan Aguado

 

Leer a Charles Bukowski es una tarea arriesgada, hay que armarse de valor y dejar los prejuicios en lo más fondo del retrete para poder intentar comprender la miseria del ser humano contada desde dentro, desde el rincón más recóndito y desagradable del borracho, de la prostituta, del marginado. Este ejercicio de abstracción Bukowski lo consigue perfectamente en sus novelas y libros de relatos, pero la traslación de esas historias sórdidas, crudas y ásperas a la gran pantalla no era tarea fácil.

 

Hete aquí que el valiente realizador noruego Bent Hamer se atreve con la adaptación de Factótum, la segunda novela del señor Bukowski en la que se nos cuentan las desventuras de su alter ego, Hank Chinaski, brillantemente interpretado por Matt Dillon. Personaje desarraigado que únicamente se preocupa de las cosas más insignificantes y, por supuesto, de beber, se nos hace perfectamente creíble desde la óptica fragmentada e incompleta del escritor. Pues Dillon interpreta un personaje que es todo menos plano, es complejo e imperfectamente difuso, en esa continua búsqueda de su particular significado de la vida al filo de la navaja del “way of life” norteamericano.

 

Acompañan a Dillon dos actrices que se han alejado diametralmente de la concepción que a priori se podría tener de ellas. Interpretando a sendas mujeres que se han quedado en la vía muerta, sin escapatoria posible, Lili Taylor y, sobre todo, Marisa Tomei dan el contrapunto de desasosiego a la historia, mostrándonos un diverso registro de personajes rotos, cual producto devuelto en un servicio de atención al cliente de cualquier centro comercial.

 

En la lectura de Bukowski a veces se salta abruptamente de una situación a otra, con transiciones que son como las historias que se cuentan, bruscas y secas. Hamer ha conseguido ese efecto sin duda, en una película sin aditivos que logra no caer ni en la censura hipócrita ni en el chiste fácil. Sin duda una gran adaptación, enormemente entretenida de las miserias de eso que aceptamos todos en llamar ser humano.

 

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