música          cine          libros y comics          hemeroteca          contraportada
                                                                  portadas     contenidos anteriores

contenidos anteriores

discos

conciertos

películas

libros

 

 

 

 

 

LOS FANTASMAS DE GOYA

Una película de Milos Forman
Interpretada por: Javier Bardem, Natalie Portman y Stellan Skarsgaard.

 

 

 

 

 

 

Texto: Juan Aguado

 

Llega a nuestras pantallas otra muestra más de drama pseudohistórico en el que se emplea un personaje célebre alrededor del cual elaborar una historia de ficción. Ya vimos un ejemplo reciente en la premiada Copying Beethoven de Agnieszka Holland, en la que el personaje central recababa toda la atención, genialmente interpretado por Ed Harris. En el caso que nos ocupa, curiosamente, el papel de Goya es quizás el que menos repercusión tiene en la historia, siendo un mero rol periférico que relata a través de su obra los hechos que acontecerán entre los últimos años de la Inquisición y la caída del invasor ejercito francés.

 

Los Fantasmas de Goya fue inicialmente pensada años atrás por Forman al estudiar un libro sobre la Inquisición española, y desarrollada tras la visita promocional de Amadeus a España del director y el productor Saul Zaentz y su posterior paso por el Museo del Prado. Alejándose de las grandilocuencias del cine estadounidense, esta película logra una ambientación realista y simple, basada en el empeño de un reputado director de fotografía como es Javier Aguirresarobe. Otra baza para dar credibilidad a la historia es el empleo de una extensa mayoría de actores y actrices nacionales para el resto de los papeles secundarios como por ejemplo Blanca Portillo, Unax Ugalde, Jose Luís Gómez o Carlos Bardem entre otros.

 

Para el trío protagonista, la puesta de Forman ha sido crear el antagonista protagónico, como hizo con el inolvidable papel de F. Murray Abraham como Antonio Salieri en Amadeus. En este caso, salvando las distancias, Javier Bardem es el actor sobre el que recae todo el peso de la historia, a través de dos personajes tan contrapuestos como son un monje de la Inquisición y un reconvertido Ministro del gobierno de Bonaparte. Quizás excesivamente forzado en el primero de ellos, Bardem se encuentra mucho más creíble como un visionario defensor de los principios de la Revolución Francesa. Natalie Portman también interpreta un doble papel, en los que pasará de la alegría al sufrimiento, pasando por la locura, por lo que la variedad de registros la tiene asegurada, con mayor o menor suerte. Por último, el papel de Francisco de Goya recae en el siempre fiable Stellan Skargaard. Forman no iba buscando un perecido físico con el genial pintor, pero logra su objetivo de hacerlo cercano y real, tangible, de carne y hueso.

 

Respecto la historia, a pesar del nombre, no se centra en el particular viaje del pintor hacia la locura en los últimos días de su vida, perdiendo una oportunidad única de acercarse a tamaño personaje. Sólo se tocan sus inquietudes desde un prisma lejano y distante, mostrando su obra, eso sí, pero no su significado. Por último, el hilo que conecta a los otros dos personajes protagonistas queda más cerca de un golpe efectista de guión que del drama creíble. Por tanto, nos quedaremos con el excelente resultado visual, y añoraremos la gran obra que se podría haber hecho con dicho material.

 

Derechos Reservados Octubre 2005 © www.plataforma21.com e-mail: contacto@plataforma21.com