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MANDERLAY
Una película de
Lars Von Trier
Interpretada por Bryce
Dallas Howard, Isaach de Bankolé, Danny Glover, Willem Dafoe,
Michael Abiteboul, Lauren Bacall, Jean-Marc Barr, Geoffrey
Bateman y Virgile Bramly. |
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Texto: Juan
Aguado
"América, país
de las oportunidades" es la tercera trilogía del realizador danés
Lars Von Trier, después de su "Trilogía Europea" (El Elemento del
Crimen, Epidemic y Europa) y su "Trilogía de Los
Corazones Rotos" (Rompiendo Las Olas, Los Idiotas y
Bailar en la Oscuridad). Con Dogville Von Trier daba un
puñetazo encima de la mesa rompiendo todos los moldes en lo que se
refiere a puesta en escena, fotografía y argumento y ahora dicho
planteamiento seminal vuelve otra vez a la pantalla con Manderlay.
Con una
estructura más sencilla y con una duración algo más práctica que
sobrepasa por poco las dos horas recuperamos la historia de Grace,
justo en el punto en que terminó Dogville. Ésta llega hasta
el Estado
de Alabama junto con los gansters de su padre, deteniéndose en la
plantación “Manderlay”. Sin hacer caso a su padre, que le dice que
no hay que meter las narices en los asuntos de los demás, Grace se
adentra en Manderlay donde descubre a un grupo de personas
que vive en las mismas condiciones de hace setenta años, antes de la
abolición de la esclavitud.
Como decíamos antes, el concepto de Dogville se
repite en la escenografía, con la mera inclusión de la mansión de
Mam (Lauren Bacall), siendo el resto de lo que vemos un suelo blanco
con los nombres de las estancias pintadas en él y una cortina al
fondo. No hay artificios ni añadidos, los actores tienen que llevar
el peso de la trama, como si estuviéramos contemplando una obra de
teatro minimalista. Y la trama es en lo que hace especial hincapié
Von Trier, refrescando unos dolorosos hechos que posiblemente estén
demasiado nítidos y frescos dentro de la conciencia estadounidense.
Inicialmente pensado el papel de Grace para que repitiera
Nicole Kidman, se tuvo que reinventarse para que encajara con la
juventud e ingenuidad de
Bryce Dallas
Howard, que se muestra mucho más testaruda y espontánea en sus
reacciones, no tan cerebrales y profundas como las de la actriz
australiana. Pues en Manderlay priman los impulsos y las
decisiones idealistas que chocan brutalmente con un muro
infranqueable que separa el mundo exterior del microcosmos de la
plantación de “Manderlay”, lamentablemente no tan alejado de la
realidad. Sin ir más lejos, la idea de esta película se basa en gran
parte en la obra del también danés
Jacob Holdt a
través de su serie de fotografías American Pictures,
recopilación de experiencias a través de los estratos sociales más
desfavorecidos de los Estados Unidos.
A Bryce Dallas
Howard le acompañan Danny Glover que interpreta el papel del ambiguo
esclavo Wilhelm, Isaach de Bankolé encargado dar vida al rebelde
Timothy, la inclusión de Willem Dafoe como el “nuevo” padre de Grace
y un extenso plantel británico de actores de teatro que serán los
esclavos de la plantación.
Una película con la intención principal de sacudir
conciencias, que podrá ser tachada de pretenciosa o meramente
ambigua si se mira desde la distancia, pero si nos dejamos llevar
por ella, por su planteamiento y trasfondo, podemos obtener grandes
satisfacciones. Esperaremos a la tercera parte de la trilogía,
Washington, para poder hacer una visión panorámica de conjunto
de
"América, país de las oportunidades".
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