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Texto: Juan Luís
Machuca
Uno de los géneros
literarios más exitosos en los últimos años es la novela basada en
los enigmas ocultos del pasado y sus consecuencias en el presente,
de la aparición de sociedades secretas, de secretos conservados y
callados durante el paso del tiempo.
La curiosidad de
los autores añadida a unos importantes conocimientos históricos se
plasma en el lector y le ayuda a adentrarse en este misterioso
mundo, profundizando cada vez más en él. Quizás lo que más destaca
en estas novelas es que narran muy bien los hechos pasados y
presentes, pero se quedan ahí, porque los futuros seguirán siendo de
incertidumbre dejando un final de la trama no muy diferente a su
principio. Es comprensible, ya que los hechos descritos, que pueden
atacar a elementos tan importantes pueden ser la Cristiandad o
gobiernos de grandes potencias, podrían provocar un giro de ciento
ochenta grados a las sociedades, culturas o religiones tal y como
hoy en día las concebimos.
El Último Catón
es un excelente libro, sin más, engancha al lector desde el
principio y mantiene la intriga hasta el final. Como es habitual en
Asensi, está muy trabajado el trasfondo histórico, detallando de
forma espléndida hechos y lugares, pasados o actuales, todo unido a
su demostrada agilidad y dinamismo en sus obras y su capacidad para
hacer de la lectura de sus libros muy cómoda y amena.
Por decir algo
negativo, en algunos momentos lo anteriormente descrito se pierde al
hacer alusión textual a la obra de La Divina Comedia de Dante
de forma un poco reiterativa. Ya que para muchos lectores esa obra
es muy pesada, si la plasmas en El Último Catón hace que esos
momentos también hereden esa pesadez.
En cuanto a la
trama, todo empieza cuando encuentran el cadáver de un etiope con
múltiples escarificaciones en forma de extrañas cruces y letras
griegas, exactamente siete de cada. Las fotos de su cadáver son
llevadas a Octtavia Salina, una monja que trabaja de investigadora
de paleografía en los archivos secretos del Vaticano y se le encarga
la labor de aclarar esos símbolos, dado que al parecer el etiope no
es una persona cualquiera. A partir de aquí mejor que el futuro
lector siga por su propia cuenta.
El Vaticano, la
camorra siciliana, una sociedad secreta llamada Staurofilakes, La
Divina Comedia de Dante Alighieri, una monja paleógrafa, un
capitán de la guardia suiza, un arqueólogo de Alejandría, los siete
pecados capitales (Pereza, Orgullo, Ira, Codicia, Envidia, Lujuria y
Gula)... y muchas cosas más, unidos todos en esta trama que nos
llevará a diferentes ciudades y países de Oriente y Occidente.
En definitiva,
misterio, intriga, suspense, amor, diversión y más sorpresas, ¿qué
más hace falta? Evidentemente para quien no lo haya leído, hacerlo y
disfrutarlo.
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