| |
Texto:
Marcos
Ripalda
Publicada en
1978, La Vida Instrucciones De Uso obtuvo el Premio Médicis.
Este galardón hizo que su autor abandonase cualquier otra actividad
para consagrarse plenamente a la literatura.
A través de la
alegoría, omnipresente durante toda la obra, que representa un
puzzle, se construyen minuciosamente las cientos de historias
de un edificio de París a través del tiempo. Perec se adentra en
habitaciones, ascensores, cocinas, pasillos, sótanos, porterías,
escaleras y áticos con pasión de entomólogo para catalogar cuadros,
roperos, armarios, psicologías, manteles, herramientas y un sinfín
de objetos y personas. El mundo, en definitiva, es un gran puzzle. Y
el arte de la combinatoria puede recrearse como literatura cuando se
deja en buenas manos. Bartlebooth, eje central de la novela, es un
prodigioso ejemplo de ello.
El barroquismo
descriptivo de Perec puede llegar a exasperar al lector, pero, bien
mirado, se traduce en un pormenorizado, aunque austero recorrido por
la historia del siglo XX. Perec utiliza el edificio de París como si
de una vasta red hipertextual se tratara. De esta forma, va tejiendo
una novela de novelas.
En una novela
anterior, La Desaparición (1969), hallamos a Perec enfrascado
en otro juego: no utilizar la letra “e” en el texto. Perec,
juególogo universal, demostraba así que la restricción del
cromatismo lingüístico podía favorecer la capacidad creativa. |