|
Fabián Estévez no podía saber que aquella mañana se
enamoraría y sería correspondido. Al día siguiente, una camioneta, que hacía el
reparto de piruletas entre Bravo Murillo y Ciudad de los Periodistas, tuvo que
frenar bruscamente para no atropellar a Fabián Estévez, que iba pensando en sus
cosas (aclaremos que Fabián Estévez no se destacó jamás por pensar). A Fabián
Estévez le llamaron imbécil, pero no lo oyó porque iba narcotizado por su amor.
No fue hasta mucho después que murió en su casa, aquejado
de una dolencia en el costado.
Ana Rubiales, la responsable de que Fabián Estévez
estuviese a punto de morir atropellado, amó muchísimo a Fabián Estévez durante
su primer año de noviazgo y hasta tres meses después de la boda.
Ana Rubiales murió mientras contemplaba el atardecer en una
playa de Málaga.
Todos los días un nuevo enamorado trastorna la circulación
en ciudades como Madrid.
|